El Destino Existe... (o solo es casualidad?)
Sé que nunca más escribí aca, pero hoy pasó algo que no pasa muy seguido.
Vamos a ponernos en tema: Ultimamente vengo con mil cosas para entregar, entre ellas la más importante es una entrega para el jueves de una materia que se llama Técnicas Avanzadas de Programación (TADP a partir de ahora) en el cual mi rol en el grupo es algo así como PL y veníamos sin saber como resolver un par de cosas y ayer me iluminé (o mejor dicho me digné a sentarme frente a este monitor y diseñar un poco más y tirar código para ver si se me ocurrían cosas y se me ocurrieron), mañana tengo dos parciales (uno a la mañana antes del laburo y otro a la noche) en el trabajo recién ahora me estoy tranquilizando (aunque las cosas no estén más livianas) digamos que estoy empezando a entender cual es el rol asociado que tengo en el último proyecto en el que entré (obviamente aparte de programar, diseñar y todo eso)...
Cuestión con todas estas cosas que tengo para hacer, me levanto a las 11 después de acostarme a las 4.30, me pongo a programar hasta las 13 corto y decido mágicamente ordenar mi habitación (superficialmente... que pensabas?) y agarré un cuadernito que tenía tirado arriba del escritorio como anotador, pero que no tocaba hacía mínimo un año y antes de guardarlo me fijé que había escrito...
Después de las 10 páginas que de cuando hice inglés a los 11 - 12 años hace algún tiempo atriqui.. paso algunas en blanco y comienzo a leer y descubro unas anotaciones con mi letra (viste esa letra que reconocés como tuya de tiempo atrás?) en las que intentaba de alguna forma organizar mis pensamientos y me mató encontrar nombres de cuando empecé la secundaria como María Sol, Samanta, Luciana, Paula, Tincho, Leandro, mis relaciones con ellos y obviamente intentando entender que es lo que sentía por esas chicas.
No cambié mucho de ese entonces :-S... pero cuando terminé de leerlo me agarró como cierta cosita por lo que había leido: la letra, el contenido... me transportaron por unos instantes a aquellas épocas y me sentía como en aquel momento...
Hasta aca todo bien, lo raro fue cuando me dispuse a releer mi inocente relato, pero esta vez me interesé por una pequeña anotación que estaba en la pate superior izquierda de la primer hojita... Obvio, la fecha, nunca supe escribir demaciado bien, pero siempre que escribí algo para mi y más manuscrito le puse fecha y quería saber cuando había escrito esas cosas tan especiale para mí. La sorpresa caí en la cuenta de los números ahí escritos:

